📻 HERNYLEEME 🎵 La vida de mi historia 🌎 Solo por TWITCH.

sábado, 21 de enero de 2023

TIGRE

TIGRE


Se enciende la carne

mira tus pupilas.

El instinto animal ahí.


Se incendia mi carne

ira me domina.

el amor abraza el fondo.


La supervivencia me quiere así

sin espectáculos ni magias.

instinto animal nuevamente.


Incendio, fuego, garras, manos,

huesos, pupilas, dientes

tus ojos me obedecen.


Víctimas y victimarios, laberintos

no quiere salir de allí.

El incendio se enciende

el amor a brasa.


lunes, 23 de agosto de 2021

Hablo con mi sombra en la pared

 Te hablo, hablo.

hablo con tu presencia,

hablo con la presencia de la pared.

hablo hacia ti,

hablo hacia la pared,

la pared me escucha.

mi voz se apaga cuando te alejas.

La pared sigue ahí. Escuchándome.

miércoles, 15 de julio de 2020

7-11

"Se escucha el balanceo de un ataúd en el infinito"

a las 7:15 allá
a las 9:15 aquí
la vida nace un siete
entre dos ataúdes
¿vacíos o llenos?

Día de muertos, mes de nacimiento
Desde un astro desconocido
se caen los deseos
a la velocidad de nueve lustros

a las 7:15 aquí
a las 9:15 allá
Era noche sin ninguna duda
el horario de los gatos
¿nacerá? ¿nacerá?

Un osario fue su cuna
cruzando el país de las muertes
El amor cálido protegía
aquellos nuevos deseos

¡a las 7:15 al fin!
¡a las 9:15 quizá!

martes, 23 de octubre de 2012

Me dediqué a escuchar al viento.


Bramaba, su grito desgarrador se asomaba por la ventana.
era como una ola desesperada golpeando en la roca
la madrugaba aguantaba en silencio, hasta que intrépido se hace notar
desperté, pero no quise oírle, decidí entonces prender mi radio, y no escuchar.

Con sonidos que pudieran ignorar su voz… fue en vano.
en determinados momentos, su golpear era inmisericorde,
la ventana parecía caer a pedazos… se asomaba su voz…
a veces tenue, a veces fuerte, tanto, que la radio pasaba a un segundo plano.

Con sigilo salí de la habitación, me encaminé a la cocina,
y allí, decidiendo tomar un café al somnoliento amanecer,
pensé en los silencios a mis preguntas torpes…
pensé en mi bravura en momentos de silencio…
pensé en mis anhelos ignorados hasta por el viento…

De nuevo la lágrima asoma en la esquina de la pestaña
sigilosa dice ¿y ahora qué te pasa?
silencioso ya el radio al haber cumplido su tarea de invadir el espacio,
me dediqué a escuchar al viento.
me dediqué a escuchar su silencio.

Él me decía que nunca lo habían arrullado,
que se acercaba a las nubes y éstas salían volando…
que iba hacia la montaña e inerte observaba su torpe paso,
y los árboles reían de temor y abrazo…
sentí su bramar inconsolable.
me dediqué a escuchar al viento… y lo noté bello.
me dediqué a escuchar al viento… y comprendí su furia
quise gritar de nuevo, pero no me atrevo,
el viento me mostró su bramar en el silencio andariego.

“Viento. Tú que viajas por el mundo si la ves,
dile que aún la quiero y sigo fiel,
fiel a sus caricias su perfume y su desnudez,
Viento si supieras cuanto amo yo a esa mujer…”

martes, 25 de septiembre de 2012

A veces...


A veces cuando me preguntas cómo estoy,
siento un escrutinio dentro de mi.
La frase más celebre es la de siempre...
"muy bien, gracias" y todo ha de seguir.

¿para qué descubrir sentimientos delante de mi?
si varias veces después de hacerlo un vacío queda allí,
como si hubiese arrojado algo incómodo y frío,
pero aún así, era ese su lugar sin prejuicio.

Tu escrutinio intenta descubrir,
algo más que lo que he de vivir,
Mujer, no busques tanto porque vas a encontrar,
desolación, muerte, de esa que ya no está.

Ahora es el volver a escribir,
con signos indescifrables delante de mí,
para sentirme protegido de lo que nunca me atacará.
Para no mostrar lo sufrido, ni lo que sufrirá.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Carta abierta a los argentinos


Cuando la gente grita enormes cosas desde la comodidad de su sillón, mientras quizá droga sus angustias e inunda sus penas con alcohol, creen que todo lo que sale en las noticias les afectan directamente. Y puteadas van y vienen, como si se defendieran de una "dictadura discursiva", y se sujetan a una pulcritud "Sancta", desde las comodidades de su sillón.
Tienen días difíciles económicamente, pero no dejan de comprar porro por montón y cerveza al mentón. Sufren la inflación pero la cerveza sigue siendo lo mejor. No pueden comprar dólares -eso le han enseñado sus ancestros-, pero no tienen un peso porque las deudas de sus tarjetas de crédito están copadas. Pero "saben" que esa medida los "afecta" enormemente. Creen porque leen budismo, hacen yoga, rezan al acostarse que su alma es santa y pura. Cuando priorizan su individualidad a su humanidad... si, porque cada uno de nosotros tenemos un pedazo de humanidad.
Cuando defienden la dictadura porque "me salvaron una vez de morir por un atentado de los guerrilleros" y su individualidad sigue siendo quien gobierna su humanidad. Creen que democracia es igual que "hacer lo que se me antoje, afectando al otro" y votar por lo que "más se me parezca lo mejor para mí". Pero lo más sorprendente es que tienen su humanidad, de una u otra forma tienen idea que las cosas se pueden hacer mejor, lo que pasa es que esperan que "otros" hagan lo mejor para la sociedad, donde ellos obviamente están.
Esas contradicciones y más son las que ha diario se vive en una ciudad como Buenos Aires. Con la calma y furia diaria voy observando esas contrariedades, desmemorias, irreflexiones. Y una luz se asoma al tener cerca personas que dan cuenta de ello; de la furia de la individualidad, sin embargo... la humanidad ahí.

Lo más preocupante es que ante esa individualidad los que mejor resultado sacan de la misma, son los empresarios que de humanidad saben poco, pero de dividir y triunfar saben mucho. Aquellos que instalan pánicos ajenos para hacerlos propios y crearlos como ciertos. Esos que siempre estuvieron junto a dictadores y usurpadores de la riqueza. Esos que temen que la democracia que ellos necesitan no esté más, aquella donde pueden dirigir la opinión pública hacia sus intereses privados. Esos que lograron derrocar “democráticamente” un presidente legítimo como Fernando Lugo en Paraguay... Si, acá cerca, porque seguro mucha gente que cree que en Argentina hay una “dictadura”, nunca han visto a sus vecinos como morían desaparecidos de mil maneras, porque la democracia estuvo ausente en su muerte fetal por décadas… y no sólo en la Argentina, sino en américa del sur y Centroamérica en muchas formas y deformas.

Cuánto daría yo por que en otros países en Latinoamérica existiera una mujer en la presidencia como Cristina Fernández de Kichner, con sus defectos y aciertos. Dicen de ella “yegua”, y otros como grabadoras irreconciliables con sus memorias sociales repiten ese eufemismo machista. Dicen de ella “soberbia”, pero no creen que si hubiese llegado a la presidencia como sor Teresa de Calcuta, la habrían bajado de la silla presidencial a las buenas… o a las malas… porque ella sabe que se confronta con xenofobias naturalizadas y ausencias democráticas anquilosadas.

Argentinos; pido un poco que salgan de sus mentes endogámicas y miren lo que pasó y pasa más allá de las fronteras -Paraguay, Bolivia, Chile, Honduras, Colombia-, imaginen lo que pasaría si esas pequeñas pero furiosas cabezas monopólicas siguen naturalizando su existencia en disfrazadas formas “espontáneas” de participación. Solo imaginen vivir en otro país suramericano. Y a partir de ahí, tomen las riendas de una posible y real Patria grande en cada uno, no de nuestros países, sino en cada uno de nuestros corazones, para que unidos dejemos atrás las dinámicas impuestas por un eurocentrismo en decadencia y reconciliémonos con aquellos que en nuestros pasados usurpamos sin misericordia y creímos que por el hecho de no tener escritura, su sabiduría era “satanería”. Argentinos; solo les pido que no permitan que su individualidad colme la humanidad que poseen, esa humanidad que disfruto en un mate y que me hace estar orgulloso de pisar sus tierras, como si fueran mías.

Henry Lee.
14 de septiembre de 2012. Buenos Aires, Capital Federal, Argentina, Sur américa.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Ernesto. Amor subterráneo



Leía totalmente absorto su libro, mientras el subterráneo lo llevaba a la Plaza de mayo. Para él era la mejor forma de obviar la gente a su alrededor.
Por alguna circunstancia que jamás pudo entender elevó su mirada sobre el libro y en medio de la gente, que cada vez era más numerosa, vio una mujer con ojos tan grandes y profundos como la Plaza de mayo; unos labios gruesos que no sabe por qué le recordaban a la Plaza Dorrego; una nariz que el obelisco podía envidiar y una cintura descuidada que dibujaba la geografía de la provincia de Buenos Aires, que no conocía.
Ante semejante belleza no pudo volver a la lectura de su libro, sino dedicó el tiempo mientras la observaba para amar su locura…, sí, su locura.
Ella ensimismada en su aparato plástico de comunicación, danzaba sus dedos sobre el teclado con un ritmo de música y magia. No separaba la mirada de este aparato que para él era algo ajeno, aunque no extraño.
En la lejanía de su provincia, en el interior de la Argentina, nunca deseo tener un teléfono celular. Sin embargo, sorprendido miraba como ella no despegaba la mirada en dicho aparato. Parecía que mirara un oráculo que le estuviera diciendo la verdad discreta y pasionalmente. Además, llevaba puestos del mismo unos auriculares que él imaginaba podían dar el compás de sus dedos pulgares danzantes.
El viaje era largo, pero para él era corto porque pensaba y deseaba una única y mágica ocasión para acercarse a ella e iniciar una conversación. Asombrosamente aunque el subterráneo estaba cada vez más lleno de gente, ella no desaparecía de sus ojos, al contrario, un aura alrededor de su cuerpo parecía dibujarse con los cuerpos ajenos rodeándola, colgados de la formación.
Cuando el subterráneo ya se acercaba a la combinación 9 de julio, por su cabeza habían pasado mil y una estrategias para poder hablar con ella, pero el carácter absorto de aquella chica sobre su teléfono le impedía pensar en que cualquiera de sus opciones podrían dar resultado. Esto lo lastimaba porque en esta “ciudad de la furia” lograr crear un vínculo directo, físico, real, parecía desvanecer cada vez que tomaba el subterráneo en la mañana hacia la Plaza de mayo. Sin embargo algo lo alentaba y era que pasaban las estaciones y ella no daba señales de prepararse a descender de la formación. Lo alentaba pensar que podría bajar con él en la Plaza de mayo. Pero esto no le garantizaba una conversación y comunión con ella, lo que nuevamente lo hacía bajar su mirada…, pero no para continuar leyendo el libro, sino leerse a sí mismo.
Llegando ya a la última estación y viendo que ella seguía absorta en su aparato telefónico decidió instantáneamente y sin pensarlo, acercarse a la puerta por donde ella con seguridad saldría. Se acercó a menos de un metro.
Ella, ensimismada y sorprendida por quizá la rapidez de haber llegado a su destino, brinca como un resorte de su silla y sale de una manera fugaz y sorprendente de la formación subterránea. Desconsolado él por la sorpresa de la acción, fugazmente vino a su mente la pérdida de la ocasión de poder hablar con la mujer más hermosa que había visto en su vida. Sin embargo, en un instante que él tampoco supo por qué, vio en el suelo de la estación su teléfono celular que de tanto mirar junto a su dueña lo había aprendido de memoria. En seguida supo que era la gran oportunidad de llegar a ella, entregárselo y con gratitud y dulzura empezar una hermosa relación; iniciar la vida con la mujer de su vida.
Como pudo entre la gente que ignoraba a la gente, se zambulló en el piso levantando el teléfono e inmediatamente siguiendo a lo lejos la figura de la chica que se desvanecía en la luz clara del final del túnel que llevaba a la superficie de la Plaza de mayo. Corrió sin correr, en lo que pudo entre el tumulto de gente que se dirigía hacia la superficie, al tiempo tratando de no perder la mirada de su figura. Su única oportunidad no se podía ir de sus manos.
En un momento que nunca se explicó la perdió de vista. La rapidez de la chica era alucinante y sin más remedio, dejó caer su cabeza al tiempo que miraba sus manos las cuales tenían el aparato telefónico. De pronto un escalofrío inimaginable pasó por su cuerpo. Cayó el teléfono plástico al piso y vio sus manos vacías. Giró su cabeza y dirigió sus ojos ya llorosos hacia la salida del subterráneo y recordó que en su sobresalto final dejó el libro que lo tenía absorto en algún lugar dentro del tren que lo había llevado allí; lo había perdido todo… Era El túnel de Ernesto Sábato; su primer amor.

lunes, 6 de febrero de 2012

Morir

puede ser el SENTIDO...
puede cualquier cosa....
pero la carga de la muerte es incierta.

Haikus que entusiasman, pero el desprendimiento  es obligatorio.
¿muerte en vida o muerte física......?

No sé... el conocimiento me aturde.. pero
prefiero morir...

no puedo más...

lunes, 26 de diciembre de 2011

Carta al parecer.. de amor.


Hace mucho tiempo pensé en escribir esta carta, que puede ser una carta sin razón como puede ser una carta sin amor; pero lo dudo.
Son reflejos lejanos, aunque no tanto, de las situaciones que no se si son amorosas o no, me han pasado solo en una ciudad tan devoradora como Buenos Aires.
En una extraña carrera contra un tiempo, pensé que en la lejanía física encontraría la plenitud sentimental que mi alma abogaba. Sin embargo me he encontrado con tristezas verdaderas en instantes verdaderos. Y hay magia en ese asunto.
Con una actitud desesperada, intentando colmar las ansias de amor, me vi reflejado en el indómito pasaje de mí mismo; nada alentador.
No puedo decir que todo comienza al conocer a Verónica, en realidad pocas expectativas se derivaban de ella por su estado actual; la espera de un hijo.
Comienzo o no, saliendo y compartiéndonos nuestras vidas y nuestras muertes, sentí de una forma inesperada toda la belleza y todo el horror en cada uno de nosotros.
Embriagado en esa mezcla de sentimientos quise de una vez por todas colmar mis ansias y expectativas; craso error.
Pero entre todas estas ambigüedades que emergieron confuerza en mi vida me han obligado a revelar la forma como asumo los sentimientos y sobre todo, cómo me afirmo yo mismo a través de ellos.
No sé si  a continuación lo que escriba pueda salvar vidas o frustraciones, pero si tan solo compartir lo sentido puede salvar la belleza de un amor entre amigos me sentiré el hombre más satisfecho del planeta.
Todo fue extraño e impactante. La inquietud clavada en mí, no sé si por Verónica o por mí mismo,tomó un giro que me propuso dilucidar la compleja maraña de sentimientos que se suscitan en mí en momentos de pérdida y desesperación. La creencia que yo me convertía en su centro de atracción y seducción se reflejó en que en mí tan solo existía el deseo de ser amado por ella, me di cuenta como nunca que en realidad lo que buscaba era ser amado y sentirme satisfecho por el sentimiento suscitado por ella. Vi la separación.
Creyendo dentro de mí que la amaba, me di cuenta que en realidad quería estacionar un sentimiento de amor aparte de ella, de sí, y sentirme satisfecho por lo que generaba yo en ella; no la amaba.
Me di cuenta que deseaba amar tan solo el deseo que pudiera haber creado en ella hacia mí. El deseo de conquistar un pedazo separado de ella y sentirme satisfecho por ello. Pero hacia ella en sí, nada.
Fue triste y doloroso darme cuenta de ello, a la vez que alentador y honesto. Nunca me había dado cuenta de ello y empecé a reflexionar sobre todo lo que en mi pasado sucedió y encontré similitudes que me hundieron en la tristeza y el horror.
Cabizbajo y con sentimientos de culpa, compartí mi experiencia y de todo ello surgió una palabra que aún cala mis huesos y pensamientos; incondicionalidad.
La incondicionalidad reflejada en ese sentimiento me hizo ver que el deseo se estaciona en un momento de reciprocidad, de exigencia ante el otro, que lo que esperaba era el reflejo del deseo en ella potenciado solo hacia mí, sin siquiera amar o sembrar mi amor en ella. Y esa actuación la vi en mi pasado mediato e inmediato, cabalgando entre las sombras creadas en antiguos amores; Bibiana, Vanessa, Yuli, entre otros suspiros. Se repetía la situaciónsin que no tuviera conciencia y mucho menos dominio sobre lo que pasaba. Una pequeña pero profunda conclusión vino a mí; no esperaba amar a una mujer, sino estacionar mi deseo en ella y disfrutar ese reflejo en mí.
Empecé a preguntarme si esa incondicionalidad alguna vez surgió en mi vida, en mi pasado, retrocedí hacia el amor de joven que tuve por Yolanda que sirvió para reconocer el punto de quiebre que perpetuó la azorada intención de desear mi reflejo en la otra persona.
Recordé que dentro de la incondicionalidad que permitió esa relación con Yolanda estaba la tranquilidad de amor tierno, bondadoso y noble que recreó mi juventud. Recordé el momento de la conquista y vi la pasividad y seguridad de lo que era. Sinceridad y no esperar precipitosamente nada a cambio. Pero también me di cuenta el momento posterior a aquella relación cuando nació en mí un deseo de pertenencia y orgullo que minó mi vida hasta hoy. Empecé a resistir.
La resistencia creó en mí sentimientos -si así lo podemos llamar- de seguridad y validación de mis puntos de vista, creados para salvaguardar supuestos puntos débiles que al final resultaron ser los más ligeros y flojos. Una falsa fortaleza y armadura.
Con espada y armadura empecé a luchar para lograr un “lugar en la sociedad” que permitiera perpetuar una supuesta seguridad que al final ahogó la incondicionalidad junto a la espontaneidad que podía haber existido en mí.
No niego que pudo haber dado un muy buen resultado. Sinembargo la soledad en mi interior crecía silenciosa y sigilosamente.
Triunfos físicos e intelectuales se fueron aglomerando en mí. Sentía orgullo por los pasos que daba y creía que esa supuesta fortaleza creaba una especie de “tipo deseado” que no podría ser negado en ninguna oportunidad. Falló, durante veinte años creí que alcanzaba la verdad en mí, pero el sigiloso silencio del vacío y la soledad, no colmado por la espontaneidad y la incondicionalidad, se congeló sin desaparecer en mí.
Al final de esos años, con el reflejo bello y preciso de Verónica, emerge de nuevo la necesidad de la incondicionalidad y espontaneidad en mi vida.
Muchos amigos lo sospechaban, pero mi armadura no permitíani para mí mismo, el resurgimiento de los sentimientos profundos y sanos en mí.
Recordé a los ancianos tomados de la mano caminando con amor por la calle, vi ahí la incondicionalidad del amor verdadero, vi la espontaneidad de sus miradas, vi que ella podría ser el amor que busco. Que quiero.
¿Será esto el verdadero sentido del amor inmortal? No sé. Lo único que siento es que eso que creé en mí ha hecho de mí un ser melancólico por lo que no está... y no disfrutar lo que está en mí. No disfrutar la compañía y el compartir momentos bellos como los que sentí con Verónica.
¿Verónica impulsó a que emergieran de nuevo esos sentimientos congelados y abandonados en mi humanidad?
Definitivamente su presencia permitió que emergieran de nuevo esos sentimientos que presentan la posibilidad de amar verdaderamente a una mujer. Recapitular de nuevo mi vida y tomar el rumbo de la vida plena. Seguro.
No niego que la ansiedad al ver a una chica que me gusta está aún en mí, pero reflexiono al respecto y lo hago consciente para revertir las consecuencias nefastas de esa situación.
Ante mi sinceridad y espontaneidad no faltarán los recursos que en mi vida me brindan la posibilidad de la plena vida y la tranquilidad. Siento que el momento está por llegar.
Estoy feliz, o por lo menos siento que poco a poco se colma en mí. Percibo un desprendimiento, creo que he liberado muchas situaciones que me maltrataban. En realidad me siento tranquilo.
Nos enseñan a leer, nos enseñan a escribir, nos enseñan cosas alucinantes, pero no nos enseñan a amar.
Todo lo que haga de aquí en adelante tendrá que ser con el corazón, sincero, tranquilo, espontáneo y verdadero. Siento la necesidad de explotar en mí esas posibilidades. Compartir sin medida; por favor, eso es solo en el fondo lo deseado. Un grito en la realidad.
Abrir las puertas de aquello que no quise conocer, por temor quizá a ser doblegado o impresionado por la realidad; por su realidad.
Amar lo de ella; saber lo de ella; conocer lo de ella; dejarlo o tomarlo y si es así… amarlo.
Solo encontrar en ella lo de ella y así decidir amarlo. Amar a una mujer por lo que es, mujer. Amar. Es tan solo eso. Amar.
El presente es sano; el futuro incierto, y el pasado ya no está. Es así.
Creo que ya es el final de ésta carta. No sé a dónde iré; no sé a dónde irá. Al parecer ya es el final de ésta carta, sin esperar nada acambio.

martes, 20 de diciembre de 2011

El día que los argentinos llegaron temprano - 19 y 20 de diciembre de 2001

Algo me inquietaba cuando me levanté el día de hoy. Inquietud que venía de días pasados ante la fecha que se aproximaba en Argentina; 19 y 20 de diciembre. Diez años del "cacerolazo" y la caída del presidente De la Rua.

Levantándome como todos los días -algo tarde lo reconozco-, me dirigí a inspeccionar en internet algo más que los correos electrónicos. Eran las noticias y recuerdos sobre esa fecha de 2001 cuando la gente con hambre y rabia, se levantaba para terminar de una vez por todas con un modelo que los tenia en la más absoluta desesperación.

Con cierto asombro noté que en internet existía poca referencia sobre ese acontecimiento. Solo memorias tenues de algunos columnistas en la prensa de referencia; La nación, Clarín, Página 12, El tiempo argentino.

Con sed de saber más del 19 y 20 de diciembre de 2001, busqué videos que pudieran darme imágenes reales, acontecimientos directos de lo que sufrió el pueblo argentino, la nación argentina.
Indagando por esos documentos.visuales, los suspiros y las lágrimas no esperaron cuando se ve cómo el pueblo, la gente, mujeres, niños, ancianos reclaman lo justo. Fueron imágenes crueles y virulentas, cargadas de sangre, sudor y estupidez política.

Argentina es bella, Argentina es gente; Argentina es dolor. Espontáneamente se reunieron en la Plaza de Mayo para exigir que cesara el horror social que tenía a la Argentina en una gran pobreza y desigualdad social.

Entre documentales memorativos de años pasados, llegué al documental Memorias del saqueo -confieso que del título no me gusta y no entiendo lo de "saqueo"- de Fernando Solanas. Éstos y los documentales vistos conmovían mi razón y mi corazón dando un declive de lo pretendido ser y lo surgido. De la admiración de un pueblo luego de diez años y el dolor de la brutalidad del Estado.

Sin más y conociendo de antemano la presentación de fotografías conmemorativas, remitidas en algunos foros, salí a la calle, a la Plaza Congreso para observarlas y tener de primera mano información sobre el 19 y 20 de diciembre de 2001.

Al llegar a la Plaza Congreso encuentro las fotografías, crueles, dramáticas, que evidentemente reproducían una realidad vivida hace diez años en la Argentina. Fotografías de madres luchando, heridos en la calle, muertos frente al congreso, sangre, dolor y lucha para cambiar la realidad que padecían -¿o padecieron?

Gentes de partidos de izquierda organizados para llegar a la Plaza de Mayo se concentraban en Plaza Congreso, dispuestos a recordar los muertos que la policía en su salvaje idea de preservar el "orden" asesinó. Seguro ellos no sabían que defendían un desorden creado por sus "superiores" y acribillaban a gente que quizá vivían cerca de sus casas en el barrio.

En la Plaza camino mirando todas las fotografías, tristes, sorprendentes; llevo ejemplares que compro sobre los acontecimientos del 19 y 20 de diciembre de 2001 y una reflexión sobre la actualidad argentina.

Caminé de allí a la Plaza de Mayo, en la Avenida 9 de julio hay más fotografías de lo sucedido de allí hace diez años. Sigo y encuentro en una esquina que no recuerdo, un pequeño santuario a uno de los muertos en esa fecha de dolor argentino. Velas y flores pedían no olvidar aquella muerte.

Al llegar a la Plaza de Mayo aún hay espacio y me siento cerca de la tarima donde las arengas por el recuerdo sobre esos días era constante. Un árbol de navidad se encontraba allí y pensé "ahora que llegue la noche podré verlo prendido e iluminando una navidad más".

Empieza a llegar gente organizada y recurrente sobre la conmemoración y la memoria. La sorpresa fue grande cuando miro sus rostros, gente sencilla, obreros de diferentes lugares y algo muy particular... pocas cabelleras rubias se divisaban dentro de la multitud -por no decir escasas- dándome una idea de que estaba realmente con la gente más trabajadora de fábricas y empresas, organizadas por sus agrupaciones sindicales y quizá de diferentes organizaciones de derechos humanos o algo así. Allí me dí cuenta cuáles eran realmente los trabajadores de la Argentina.

Una amiga que vio por televisión la manifestación me dijo que hubo mucha gente y la plaza estaba llena. Yo solo veía la multitud a mi alrededor, pero jamás supe la cantidad en la Plaza de Mayo.

Leí las publicaciones que con gusto adquirí dentro de la marcha y entendí un poco por lo menos, la importancia de recordar, no solo los diez años del 19 y 20 de diciembre, sino las injusticias que no se han podido resolver para muchas personas de diferentes orígenes, eso sí, trabajadores de sol a sol.

Ya finalizando la marcha me acordé del árbol de navidad y esperaba verlo prendido a la noche... y lo logré ver prendido al final... pero en llamas...

martes, 15 de noviembre de 2011

Los árboles copulan

es increíble cómo las cosas me llevan donde no quisiera, pero ahí están; una sombra inerte que se presenta en mí sin que yo pueda decir nada, pero yo llego allí.. Copulan los árboles....
yo no sabía que lo hacían, pero ella me dijo que era así, y cada vez que paso por un árbol copulante me acuerdo de Verónica.
Sus letras son cortadas de sangre de pensamientos que aunque están en el pasado, las nombro. Son nombrables; son nominales. ¿por qué caen gotas de copulación sobre mi cabeza? no sé ni me importa. Solo recuerdo que lo dijo y están allí. Me llevó al lugar donde las letras me seducen hasta el fin. Necesidad de escritura sin fin, sin un motivo, sin un destinatario más allá que el deseo que salgan de mí.
Para mí la vida siempre ha sido triste, pero eso no lleva a morir en mi intento de existencia. ¿o quizá si?
La palabra me abraza sin decir más. Por ello sus palabras son una unidad sorprendente en mi pensamiento, quizá nunca lo sepa, no me importa, lo que me importa es que la felicidad sea la luz de su vida.
Yo sigo por aquí -que no sé en realidad que es el aquí- pero entiendo que mi vida no es más que nada importante.
al final no sé lo que escribo, pero siento que describo lo que sale en el fondo de mi alma -si es que tengo-. Sus suspiros no durarán tanto como los míos.
y mientras tanto los árboles copulan sobre mí.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

La Resistencia

Palabra que me puede sostener, pero más que eso me puede embriagar. Sus ladrillos rústicos, sus canciones y sus mesas solitarias, pero en esta hora.
La Resistencia me reta, me ata, me seduce. Su pico no alto me parece obvio, pero no está. Llega el "delivery" trayendo lo necesario para que la resistencia dure lo más y mejor posible. Necesita alimentarse para alimentarme.
Si me buscas estaré con Resistencia, si me quieres estaré en mi Resistencia.
Soportaré, resistiré, será la resistencia.
Estoy cansado del aprecio, solo odio o amor, es la solución.
Un fuego adicional que contempla la calle, que me contempla, que me contemplo.
¿Cobardía o valentía? No sé y no me importa.
Hay caminos por resolver. De nuevo un círculo y no está bien ¿O sí? La Resistencia es naranja frente a mí.
Seis meses y el tiempo cobra su factura, su deuda, como si fueran los siete meses tuyos.
La quietud es pasmosa, te obliga y te aniquila, te seduce y te golpea. Consume la mente y te vuelve un ente, un duende, un pobre diablo.
Un litro son dos horas, y solo son como cuatro. Parece un yagé hacia dentro. Comprime mi cabeza, mi psicología, mi inconsciente, se resiente, seguro se resiente.
Simulo diálogos contigo, como si fuera así, como un consuelo... parece que poco funciona La Resistencia contigo.
Y hace frío en esta primavera, no entiendo cómo copulan en un invierno en primavera, no entiendo.
Como un litro se vuelve difícil al final, resiste más que yo a su inexistencia.
Un litro resistente y una vida se resiente.
Los estúpidos pensamientos contigo vuelven a aparecer, súplicas absurdas, días, no ciertos, la vaguedad, la vaguedad.
Canciones de dolor, siempre hay canciones de dolor, donde quiera; ausencia pérdida, no fue.
Canciones de triunfo sobre el dolor; absurdo.
Mujeres, curvas, deseo, sexo... y siguen golpeando las malditas canciones de dolor. Y el colectivo 22 pasa desafiando La Resistencia.
Ángeles, arcángeles, el cielo sobre Buenos Aires. Hordas abiertas a pensamientos rotos.
No sé que tanto hay de resistencia. no se si volverá a agarrarme de la resistencia.
Que tristeza roja como la vela se siente. Embriagarme en el recuerdo, en la melancolía, en lo que no es, otra vez.
No va más Resistencia.
Simplemente La Resistencia está en la Defensa.

domingo, 9 de octubre de 2011

una nota des-esperada... Buenos Aires... vino.. y dolor...

Leonard Cohen, un vino argentino, y unas palabras bañadas del sentimiento mismo... esta nota es la nota que valora de nuevo la histeria bonaerense. El amor des-esperado, el amor no encontrado, el amor querido, el amor fugado.
Debí simplemente levantar la bendita curita que debía sanar mi herida y me dí cuenta que la misma herida había sanado hace mucho.. que mi piel sana deseaba con ansias volver a ser cortada...
Me dió alegría y temor; la herida sana bajo la curita vieja y desgastada, denotando amores que Buenos Aires podía copar denuevo... copar de nuevo...
Mi riesgo me volvió loco, pero atado a latierra de la señora santa que baña Buenos Aires. Cómo no amar sus ojos grandes sobre la Plaza de mayo, su boca carnosa sobre la Plaza Dorrego, su sonrisa cálida sobre el frío y maltrecho Río de la plata...
Vino y Buenos Aires...
Mi sangre vertida en venas dolosas, se refugia en el anciano que con sus dientes destrozados no acepta mi factura reivindicatoria... cómo no... que tiristeza Buenos Aires... como una palma de cera desojándose en sí y el ser ahí....
Dime , ¿cómo no amar a Buenos Aires si allí está tu bondad y dulzura...?
Vino y Buenos Aires....
El puente Pueyrredón y yo queriendo llegar al puente 14 de agosto en Quilmes.. ¿qiué hago por Dios? san Gabriel salvador...y Leonard Cohen me susurra al oído... que dolor... aunque lo disfruto con la razón de la pasión.
Mi Buenos Aires querido..
Vino y Buenos Aires....
Un vals Leonard poque mi alma el tango ya no va más.. pero la dulzura pampeana me colma con despropósito... con desazón... con des-ilusión....
La negación de la esperanza de Buenos Aires se come mi orgullo, me desnudo ante ella y no comparto ni un suspiro... ¡¡¡cómo la quiero Buenos Aires, cómo la quiero!!!
Vino y Buenos Aires...
Con la fuga de Bach en su arte al atardecer primaveral de Buenos Aires... que hermoso atardecer Buenos Aires...
otro vino y Buenos Aires....
Alcohol y Buenos Aires....
Me emborracho en tu dulzura.. que me invita al interior... que me baña de pasíon que nunca más apareció...
¡ay mi Buenos Aires.. como que quiero...¿cómo te amo?! Dímelo....
¡Qué bello tu olor, qué bello tu hedor...qué vello en el rio flotando sin razón....!
Vino y pasión.. Buenos Aires sin razón...
Leonard golpéame con tus versos... como te deseo mi Buenos Aires con tu panza bordeada en tu cintura descuidada...
Vino y Buenos Aires... ¡Leonard cántame!
El puente está quebrado... y preguntan ¿con qué lo curaremos?
Todos sabemos; con nobleza, ternura y bondad.. todo puede pasar...
¡¡¡¡amo a Buenos Aires....!!!! por fin de verdad.....
Leonard Cohen.. ama tu libertad...
Vino, alcohol y Buenos Aires...

sábado, 3 de septiembre de 2011

despierta, despierta mi amor despierta... ya amaneció, la primavera coqueta, se asoma con su olor....



acompañado de notas sombrías que sin querer yo no sé por qué me alientan, te pienso y se de mi desconsuelo por ti...
las circunstancias me empañan mis deberes humanos y como humano revoloteo en lugares que no conozco...
con los nervios en el estómago me hago desastres atrás de mí.. no puedo contener mi presente y mi eterna e infinita verdad.
te recuerdo y pienso cuando sólo por las calles divagaba con tu voluntad...

se carcome mi recuerdo recordando tu verdad, cuando divagabas en calles que no te podrían soportar. ahora es mi turno de viajero que no sabe a dónde va, que cargo con mis angustias a nadie poderle llorar.
me niego a caer en las calles abrumado por semejante ciudad, tan sucia, tan amable tan llena de verdad...
los árboles desnudos son lo único que me hace mirar, hacia el cielo frío y sereno, mientras me logro horrorizar...

Una iglesia cercana y otras lejanas desafiantes se presentan, yo no quiero desafiarlas, solo quiero adorarlas...
los pasos se colman de bastardos y estupideces, pero mi integridad se desvanece en medio de la contaminación y el vaho de quienes están.
no te olvido, para nada te olvido....
solo revivo, mientras estoy conmigo....

siempre recuerdo tu pelo negro, confundiéndose con la ciudad, navegando entre obscenas escenas de bondad...
no te he desaparecido de mí, no te he hecho atrás.. solo la vida me obliga a parar y respirar...
solo en el desierto ruidoso, cabalgando en cemento sucio y complejo...
valoro más tu confianza y tu edad.

despierta, despierta mi amor despierta... ya amaneció, la primavera coqueta, se asoma con su olor....

sábado, 25 de junio de 2011

¿La loca o histérica Buenos Aires?

Pienso que me cuesta muchas veces entender la forma de pensar de los demás. Que cuando uno quiere abrir nuevos espacios en el pensamiento cuesta entender que parece que llega un momento donde uno ya no tiene más que entender, que la vida sigue y uno se aleja de muchos espacios para no hacerse daño y no cargar ni siquiera recuerdos. "El autoestima se aniquila" decía hoy un paciente del Hospital Borda -el cual me entrevistó para la emisora La Colifata-, y esa locura de la vida diaria puede hacer que un lugar como ese -el cual visité - se torne apacible en algún momento. Claro, como simple visitante porque me acuerdo de mi amiga Bibiana, que hoy no sé en qué calle andará y cuánto me encantaría que existieran muchos lugares como el Hospital Borda donde tan solo un día a la semana se "goza la vida" y ella estaría muy bien allí. La separación entre el cuerpo y el alma parece ser una tarea diaria en Buenos Aires. Menos mal aún como sociólogo no creo en muchas cosas, porque me invita a no creer las cosas que veo e indagar más allá de las máscaras que Goffman trato de mostrar en sus trabajos sociológicos.
Aún no entiendo a la "Ciudad de la furia", ni a sus habitantes, pero creo que lo mejor es jamás entenderlos, porque ellos son lo que son sin más. Solo seguiré un camino que aún no dilucido.
Mi razón no alcanza a separarse de mi corazón, o no sé si es la tarea que ya han hecho en este país. Hay gente bella pero esa belleza quizá se desdibuja en mí por los prejuicios que definitivamente a uno le cuesta dejar. A veces veo poca alma pero una gran humanidad al tiempo. Es un contraste que ni mi ambigüedad valorativa logra alcanzar.
Aún sorprendido por el reinado del psicoanálisis en esta gran ciudad, en este gran país. El psicólogo es una tarea semanal. Creí en algún momento que era un negocio particular y único, pero parece justificado y necesario.
Es en éste momento cuando debo tomar distancia y acatar los consejos de mis amigos de no "enamorarme" de Buenos Aires ni "ilusionarme" de Buenos Aires. Simplemente quiero algún día llegar a "amar" su locura. Ciudad de la furia.

domingo, 15 de mayo de 2011

Mi camino y tu Buenos Aires

Hoy, caminando por las calles de Buenos Aires pienso mucho sobre mí vida y de quienes me rodean... no te preocupes... no voy a tocar temas que puedan incomodarte... pero en definitiva eres con la única persona cercana y palpable con quién cuento en Buenos Aires, y sea como sea, me siento bien hablando contigo... así sea en esta oportunidad con una carta... porque la magia de la escritura es la sana reflexión y pensamiento que exige el hacerlo... la escritura es la palabra pegada al cielo de las letras y los sentidos...
En casos como estos cuento con amigos en quien fiar mis dudas, mis sentimientos, salir a caminar con ellos y discutir de la vida y el amor... aquí solo tengo mi propio pensamiento y propias acciones y tengo el tiempo suficiente para pensar en quién soy, qué he sido y hacia dónde podré ir...
Hay una cosa que si me tiene con un nudo en la garganta y es lo que ha pasado contigo... es algo que me pasaba con frecuencia en Bogotá. Al principio era simpático… luego yo me entusiasmaba y quería ahondar en mis sentimientos con esa mujer… y luego terminaba fastidiándola y generándole incomodidad… es triste sentir que lo he hecho de nuevo contigo y que si no doy lo necesario.. esta situación se podrá repetir indefinidamente…
Estoy triste… es la verdad… mi renacer parece que no da resultado… sigo teniendo el mismo ego roto que me hace daño y hace daño a los demás… Estoy triste…
Aún no veo luces que pueda superarlo… quisiera tener el suficiente temple para amainar esta situación egoísta en mi vida… la sabiduría necesaria para enfrentarme a él y caminar entre los astros vibrando de felicidad por haberlo logrado…
Sólo escucha mis palabras… porque extraño las tuyas… extraño que me hables de ti…
Pero callo… mi voz se apaga ante una palabra tuya en tu defensa, sea así o no… cuanto desearía poder abrazarte y consentirte y acariciarte con la sana esencia de los seres humanos, transparentes, sin pensar en nada más que en la bondad, ternura y nobleza que la humanidad pueda dar… a veces creo que busco la síntesis del amor de la humanidad en la mujer que sueño… y parece cada vez más una utopía…
Me duelen los ancianos en la calle, la gente pidiendo qué comer… pero me duele más mi indiferencia y quisiera romperla de alguna forma… quizá eso sea un gran sanador de situaciones en mi vida… en definitiva, siento como que la necesidad de ayudar de alguna manera a la humanidad la ahogo en lo más profundo de mi mezquindad y perversidad egocéntrica…
Yo no espero que puedas darme alguna solución…yo no espero que puedas ser lo que yo busco… solo espero cuando esté a tu lado disfrutar tu existencia y sonreír con tu dulzura asomada por las mejillas rojizas de alegría… así sabré que la humanidad es una utopía realizable, frente a ti, siento la tranquilidad que es posible…
Seguiré caminando... pensando en mi vida y en quienes la rodean…quiero pasar inadvertido, pero generar también amor y ternura con las personas con quién me encuentre… debo purgar en mí los sentimientos acumulados de años de soledad y crítica descabellada hacia ningún lugar….
Quiero que estés cerca de mí cuanto sea posible, porque la vida no brinda las cosas porque sí, sino que te las entrega para que reflexiones sobre lo que has hecho y te anima para poder mejora tu existencia y la de los demás…